El pueblo se refugia tras las ventanas, y las antenas se diría que zumban por una mayor dedicación en sus funciones. En los carasoles aún se verá alguna ancianita sentada junto a su puerta, dormitando con un párpado caído y el otro deslizante. El frío atenaza el acero de los veladores de la Plaza, y ya no se hacen de apetecer las cervezas estivales. Aún no ha pasado mucha tarde cuando el sol, extenuado tras sus inútiles empeños, muerde la raya del cielo.
Las yerbas del campo de fútbol crecen entre mechones amarillentos, y el verdor que antes tenían parecen cedérselo a las melancólicas aguas de la picina.
Las bandadas de cigüeñas forman ruedas en la cima del firmamento, y las nubes muestran rodales de azul paloma.
Si la noche se presenta levemente nubosa, el disco de la luna aparece rodeado de anillos de plata esfumada. Salen de ronda los amigos de bares. Al regreso, alguno con la vejiga presionada y la brasa del cigarro en la comisura, se aparta a un rincón solitario a mojar adoquines. El sonido del motor de un coche se pierde entre las calles distantes. Al remate de los montes de Poniente, se quiere adivinar el resplandor de Puertollano.
Amanece, pueblo de mi corazón. Haz por continuar vivo. Gentes de hoy y de ayer, haced que resurja de sus cenizas. Si mis riegos os sirven de algo, tomadlos en abundancia.
Pueblo otoñal, solar de la Castilla nocturna,¿qué has hecho de mi vida?
El jardinero de las nubes.
http://eljardinerodelasnubes.blogspot.com/

Foto: "Panorámica de Aldea del Rey" de Carlos Gustavo Barba--
1 comentarios:
Muy buen comentario pero tambien, muy bonita la foto. Me gusta.
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